Tu Navegador esta des-actualizado, para que el sitio
funcione correctamente porfavor:

Actualiza tu navegador

×

Peninsula 3
Dólar — Compra:  Venta: I Euro — Compra:  Venta:
MENÚ

Por Khurram Shazad I 18/01/18 I

Lifestyle I

El arte ecuestre

— Acrobacia que lucha por sobrevivir en Pakistán

Engalanados con su turbante, los jinetes galopan a toda velocidad sobre sus vistosas monturas, tratando de apuntar con precisión mientras bajan sus lanzas hacia sus objetivos, a ras de suelo, en un peligroso juego de habilidad de varios siglos de antigüedad.


  Las competiciones de tent-pegging, tradicional disciplina de Pakistán, existen desde hace siglos en esta pequeña parte del mundo, pero en los últimos tiempos se hicieron cada vez menos frecuentes, pues casi dejaron de celebrarse en la provincia central del Punyab, la más poblada del país.


    Los admiradores de este deporte, reservado a los más valientes, temen que la tradición acabe desapareciendo por culpa de la falta de apoyo de las autoridades y del poco interés que manifiestan los jóvenes de las ciudades.

    Sin embargo, el deporte cuenta con muchos seguidores en la localidad de Kot Fateh Khan, en el Punyab, donde aclaman a sus intrépidos héroes, vestidos con unas inmaculadas túnicas blancas y chalecos multicolor, peligrosamente inclinados sobre sus sillas, bien pulidas.

 

    Este festival tiene lugar desde el siglo XVIII.

      Se oye un anuncio y los jinetes se precipitan hacia sus objetivos, pequeños cubos de madera pegados al suelo, que tienen que recoger con sus lanzas. 

Menos criadores y menos jinetes

Se considera que un millar de caballos participarán en el festival, de una semana de duración. Esta abundancia de monturas esconde una disminución del número de criadores de caballos y también de jinetes.  


  “La pasión por la cría de caballos se ha reducido a un puñado de familias”, lamenta Haroon Bandial, medallista de oro en el mundial de esta disciplina.


   “El tent-pegging se practica mucho en el Punyab, pero se limita a tres o cuatro familias en la provincia vecina de Khyber-Pakhtunkhawa, a otras dos en Baluchistán y a una sola en Sindh”.


     Cabe matizar que no se trata de una afición barata: el entrenamiento de los caballos comienza cuando estos tienen 16 meses y el proceso puede durar más de dos años. Los jinetes, por su parte, necesitan, al menos, tres años de formación.


    El tent-pegging está en expansión en todas las aldeas y mucha gente ha empezado a domar nuevos caballos.