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Por Olivia Hampton / Fotos: Mandel Ngan I 15/11/17 I

Mundo I

Detectives del arte

— Desentrañan misterio sobre retrato de Fragonard

Durante años se creyó que el rostro de un hombre se ocultaba detrás de esos rasgos femeninos. Pero un boceto descubierto en París en 2012 motivó la apertura de una investigación exhaustiva que reveló la verdadera cara de Muchacha leyendo, una obra del pintor francés Jean-Honoré Fragonard.


    “El diseño ha puesto en evidencia este posible error”, dice Michael Swicklik, restaurador jefe de un importante museo de Washington, la National Gallery of Art, ajustando sus lentes de aumento para examinar de cerca el luminoso retrato pintado hace 250 años de una joven ataviada con un vestido amarillo brillante y sumergida en su lectura.


    Michael Swicklik y otros dos expertos utilizaron técnicas de imagen similares a las desplegadas por la NASA en su misión en Marte para demostrar que este tesoro de la pintura pertenecía a la osada serie de “Figuras de fantasía”, retratos pintados por Fragonard en 1769.

    

    Estas “figuras de fantasía”, que muestran a miembros del entorno de Fragonard en poses teatrales y vestidos con trajes extravagantes, dirigiendo sus miradas por lo general hacia afuera del marco, son unas de las “obras maestras absolutas de la historia de la pintura”, considera Guillaume Faroult, un experto del Louvre en la pintura francesa del siglo XVIII y apasionado por esta serie que se exhibe en la National Gallery hasta el 3 de diciembre.


    Debido a que se diferencia del resto en que el retrato es de perfil, Muchacha leyendo (La Liseuse) ha sido colocada durante mucho tiempo al margen de esta serie.

Radiografía a Muchacha leyendo, muestra el retrato previo

“No esperábamos descubrimientos”

Cuando la obra fue restaurada en 1985, los especialistas creyeron detectar, gracias a radiografías, bajo la cara de la chica los rasgos de un hombre, deduciendo que el retrato debía ser inicialmente el de un modelo masculino.

    

    Pero gracias a los nuevos métodos, el equipo de la National Gallery pudo desmontar esta tesis, revelando otro rostro de mujer mirando en dirección del espectador.


“Descubrir cosas misteriosas”

Actuando como un equipo de detectives, estudiaron el lienzo usando técnicas tradicionales pero también recurriendo, gracias a herramientas hechas a la medida, a tipos de imágenes científicas ultramodernos: espectrometría de fluorescencia, espectroscopía de reflectancia difusa o incluso imágenes por transformación de reflectancia, que se usan en particular para la reconstrucción de imágenes

en 3D.


    Estas tecnologías han permitido crear más de 750 imágenes detalladas de la pintura, en rangos de longitudes de onda muy estrechos. El equipo pudo crear también una simulación realista de la composición original.

    “Uno no sabe bien lo que busca cuando comienza esta investigación”, explica John Delaney en el laboratorio científico del museo. “Pero reúnes muchos tipos de información: el entramado del lienzo, los tipos de pigmentos, el estilo de la pintura... Y entonces comienzas a descubrir cosas extrañas”.


“¿Por qué ese cambio?”

Gracias a herramientas que diseñaron especialmente para esta investigación, descubrieron el “fantasma” de una mujer que aparecía bajo la muchacha leyendo, mirando hacia el observador y llevando un tocado de plumas y perlas.

    Parece que Fragonard “hubiera hecho una composición y la hubiera dejado a un lado un momento antes de retomarla meses después, o incluso años después”, dijo Yuriko Jackall.

    “¿Por qué hizo Fragonard ese cambio?” ¿Fue porque la modelo rechazó la pintura y por tanto no pudo venderla? ¿O es porque la pintura original no era más que un estudio? No estamos seguros”, continuó la experta.

Galeria
Yuriko Jackall

Yuriko Jackall

John K. Delaney

John K. Delaney

Michael Swicklik

Michael Swicklik

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