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por Jung Ha-Won I 11/08/17 I

Mundo I

En Corea del Sur, crecen las voces que piden un arsenal nuclear propio



A medida que crece la disputa entre Estados Unidos y Corea del Norte, se multiplican los llamados en el sur para que Seúl desarrolle su propio arsenal nuclear, una iniciativa que podría complicar aún más la situación. 


Corea del Sur acoge en su suelo a unos 28.500 soldados estadounidenses desplegados para defender el país contra su vecino del norte. Seúl no tiene derecho a fabricar sus propias armas nucleares desde la firma en 1974 de un tratado sobre la energía atómica con Washington que, a cambio, protege a los surcoreanos con su "paraguas nuclear". 


Pero Pyongyang amenaza a menudo con transformar Seúl en un "mar de llamas", y son cada vez mayores las dudas sobre la voluntad real de Washington de defender Corea del Sur aun a riesgo de poner en peligro algunas ciudades estadounidenses. 


En los últimos tiempos, los medios encabezan una campaña para pedirles a las autoridades que cambien de estrategia. Corea del Sur es un país puntero en el ámbito tecnológico, y los analistas creen que podría fabricar una bomba nuclear en apenas unos meses. 


"Ha llegado la hora de evaluar las armas nucleares", escribe este viernes el Korea Herald en un editorial. 


- Diatribas -


"La confianza en el paraguas estadounidense puede tambalearse", advierte el periódico, que anima a Washington a desplegar armas nucleares en el Sur si no quiere que Seúl desarrolle su propio arsenal nuclear. 


Tras la guerra de Corea (1950-1953), Estados Unidos desplegó armas atómicas en el Sur, pero las retiró después de que las dos Coreas prometieran en 1991 una desnuclearización de la península. 


Quince años después, en 2006, Pyongyang llevó a cabo su primer ensayo nuclear, y en 2009 renunció oficialmente a ese compromiso. 


Las tensiones han ido creciendo entre Estados Unidos y Corea del Norte en los últimos meses, alcanzando una nueva cima cuando el presidente Donald Trump prometió esta semana "fuego e ira" a Pyongyang si sigue amenazando a su país. 


El régimen norcoreano declaró, por su parte, que Trump había "perdido el juicio" y anunció un plan para lanzar cuatro misiles balísticos hacia el territorio estadounidense de Guam, en el Océano Pacífico. 


Esta nueva guerra retórica preocupa a los surcoreanos, a pesar de que están acostumbrados a las diatribas del Norte. Un conflicto con el país vecino tendría consecuencias devastadoras para Corea del Sur, la cuarta economía asiática, que está al alcance de la potente artillería de Pyongyang. 


- 'Equilibrio del terror'-


En julio, Pyongyang realizó con éxito pruebas de misiles balísticos intercontinentales (ICBM), que podrían alcanzar territorio estadounidense.


"La catástrofe ronda", escribió esta semana el diario Chosun. "Todas las opciones, incluso las que parecían impensables, deben ponerse sobre la mesa". 


El régimen norcoreano, que sueña con fabricar un ICBM capaz de llevar una cabeza nuclear hasta el suelo estadounidense, ha hecho cinco ensayos nucleares, tres de ellos después de la llegada al poder de Kim Jong-Un en diciembre de 2011. 


El año pasado, una encuesta señaló que cerca del 57% de los surcoreanos eran partidarios de tener un arsenal nuclear propio, frente a un 31% que se oponía a ello. 


"Debemos disponer de nuestras propias opciones militares para vencer al Norte", considera el Korea Economic Daily, que aboga por "el equilibrio del terror".


No cabe duda de que Pyongyang se enfurecería si Seúl tuviera el arma nuclear, ya que el régimen justifica sus programas balístico y nuclear en la necesidad de defenderse ante las amenazas de invasión de su territorio. Si Corea del Sur diera ese paso, sería aún más difícil traer al país vecino a la mesa de negociaciones. 


"Ese supuesto 'equilibrio del terror' convertiría la península en el escenario de una carrera por las armas nucleares, y no en una península pacífica", asegura Yang Moo-Jin, profesor en la Universidad de Estudios Norcoreanos de Seúl.