Tu Navegador esta des-actualizado, para que el sitio
funcione correctamente porfavor:

Actualiza tu navegador

×

Peninsula 3
Dólar — Compra: 18.98 Venta: 18.98 I Euro — Compra: 22.30 Venta: 22.31
MENÚ

por Delphine Matthieussent I 13/09/17 I

Mundo I

La justicia israelí aviva las tensiones entre laicos y religiosos en torno al servicio militar



El Tribunal Supremo israelí decidió que los judíos ultraortodoxos tendrán que cumplir su servicio militar como los demás, reavivando las tensiones causadas por una cuestión que lleva años enfrentando a los laicos y los religiosos en el país. 


A pesar del carácter explosivo de ese tema y la ira de los ultraortodoxos, los analistas coinciden en que el gobierno derechista de Benjamin Netanyahu, en el que los religiosos tienen un papel clave, no está amenazado. 


Los nueve jueces del Supremo invalidaron el martes una enmienda de la ley sobre el servicio militar adoptada en 2015, que aplazaba la aplicación de un texto votado en 2014 bajo la presión del partido centrista laico Yesh Atid, entonces miembro del gobierno.


Esa ley de 2014 preveía un alza significativa del número de hombres ultraortodoxos obligados a cumplir su servicio militar. Estos se beneficiaban hasta entonces de exenciones generalizadas debido a su estatuto de estudiantes de yeshivas, las escuelas religiosas. 


Fue el padre fundador de Israel, David Ben Gurión, quien decidió en 1949 eximir del servicio militar a cientos de estudiantes de las yeshivas al considerar que eran los garantes de la perpetuación del estudio de la ley y la religión judía. 


- Fuente de tentaciones -

Con el transcurso de los años y el importante crecimiento de la población ultraortodoxa, cientos de miles de jóvenes quedaron exentos, mientras los demás miembros de su generación tenían que hacer su servicio militar. 


Teniendo en cuenta la situación actual, el número de exentos debería seguir aumentando. La comunidad ultraortodoxa -un 10% de la población- podría representar a un cuarto de los israelíes antes de 2050, según las proyecciones. 


En un país acostumbrado a las guerras y donde el ejército es una institución central, la excepción ultraortodoxa es motivo de resentimiento entre los demás grupos sociales. 


El servicio militar en Israel, obligatorio a partir de los 18 años, dura dos años y ocho meses para los hombres y dos años para las mujeres. 


Esta cuestión ilustra el conflicto entre el respeto de las reglas judías y la vida moderna como, por ejemplo, el hecho de que las obras públicas no se interrumpan el día de sabbat. 


Los israelíes están acostumbrados a las imágenes de enfrentamientos entre policías y ultraortodoxos que intentan impedir el reclutamiento de uno de los suyos. 


Estos últimos observan estrictamente las reglas del judaísmo en todos los aspectos de la vida cotidiana y espiritual, y consideran el servicio militar como una fuente de tentaciones para los jóvenes salidos del mundo de la oración y el estudio religioso. 


- 'Completamente desconectado' -

El líder de Yesh Atid, Yair Lapid, miembro del anterior gobierno de Netanyahu, celebró la decisión del Tribunal Supremo en la red social Facebook. 


El servicio militar es "para todo el mundo, no solo para los imbéciles que no tienen partido en la coalición", escribió. 


La decisión provocó, sin embargo, una ola de reacciones airadas por parte de los responsables ultraortodoxos. 


El ministro de Salud, Yaacov Litzman, acusó al Supremo de intentar derrocar al gobierno y a uno de sus jueces de estar "todo el tiempo" contra los ultraortodoxos. 


El ministro del Interior, Arie Dery, dijo por su parte en Twitter que el Tribunal Supremo está "completamente desconectado" de las tradiciones judías. 


Según la radio pública, los principales responsables de los partidos ultraortodoxos se iban a reunir este miércoles para definir una estrategia común. 


Pero parece poco probable que esa decisión judicial cause una crisis gubernamental, opinan los analistas. 


El Tribunal Supremo aclaró que su decisión entrará en vigor dentro de un año, lo cual le deja tiempo al gobierno o a su mayoría parlamentaria para encontrar una salida. 


"Estoy convencido de que la ministra de Justicia Ayelet Shaked (...) ya tiene un proyecto de ley que pasará el examen del Tribunal Supremo", escribió un editorialista del periódico israelí Maariv. 




Artículos Relacionados