Tu Navegador esta des-actualizado, para que el sitio
funcione correctamente porfavor:

Actualiza tu navegador

×

Peninsula 3
Dólar — Compra: 18.78 Venta: 18.79 I Euro — Compra: 22.10 Venta: 22.11
MENÚ

Por Ileana Menéndez Cámara / Fotos: Tomás Cano I 07/09/16 I

País I

Fernando Landeros

Una vida dedicada al servicio con responsabilidad social


En un edificio de Polanco, en la Ciudad de México, donde se encuentra la sede de la Fundación Lazos, PenínsulaTres tiene un encuentro con un mexicano que ha merecido ser reconocido por su labor y acciones sociales solidarias ante el dolor y el sufrimiento de los menos favorecidos. Promotor de valores humanos y del orgullo por México. Doctor Honoris Causa en Humanidades, grado conferido por la Universidad Anáhuac; Medalla al Mérito Cívico Eduardo Neri y Legisladores 1913. Presidente de la Fundación Teletón y en su haber, la fundación y dirección de varias organizaciones altruistas: Gente Nueva, Un Kilo de Ayuda, México Unido, Lazos y Mexicanos Primero.

 

   Estudió Derecho en la Universidad Iberoamericana, posteriormente Filosofía Política y Sistemas de Gobierno Comparados, en Harvard y cursó una maestría en Humanidades en la Universidad Anáhuac. Un hombre religioso y espiritual con una fallida vocación sacerdotal. Después de haber estado en el Seminario, se dio cuenta de su verdadera vocación: dedicar su vida a servir.

 

Fernando, gracias por esta entrevista para PenínsulaTres.

Encantado, con mucho gusto, gracias a ustedes.

 

Cuéntanos un poco de tu vida, cómo inicia tu andar por las causas y acciones con contenido social, no sólo junto a personas con discapacidad, sino también la labor para lograr despertar en la gente la preocupación y sensibilidad hacia aquellos que han nacido desfavorecidos.

Cuando estás entre la prepa y la universidad, un lapso muy especial en la vida de un joven, te cuestionas qué carrera estudiar y hacia dónde ir. Yo le pregunté a la vida y la vida me contestó dejando mensajes, migajas en el camino parecidas a aquellas del cuento de Hansel y Gretel; aunque no acabas de ver hacia dónde va el final, al menos ahí está el mensaje…

 

    Era verano de 1982, estaba en Acapulco trabajando en un congreso como edecán de edecanes, el puesto más bajo de los organizadores, y ahí tuve un encuentro muy bonito con la madre Teresa de Calcuta. Algo sucedió conmigo que podría describir como un paso de electricidad espiritual, muy impresionante.

 

   Comencé a entender que lo que Dios quería para mí en la vida era servirle a él y a mi país. Cuando uno está donde debe, es feliz y no representa un sacrificio, al contrario, a pesar de los obstáculos que van incluidos en el presupuesto de la vida, hagas lo que hagas el resultado es una gran alegría.

 

   Regresamos del congreso. Comencé una fundación con otros jóvenes, “Gente Nueva”, una organización que busca generar una corriente positiva de valores.

   Teníamos 22 años y de pronto la vida nos fue “cacheteando” y enfrentando a la realidad.

 


Fernando Landeros


Un Kilo de Ayuda

Surge el tema del hambre. La desnutrición fue quizá el primer aspecto que nos cimbró, así nace Un Kilo de Ayuda. 

 

   Lo importante en este tipo de proyectos no es la dificultad, sino encontrar el camino, un cómo, un qué hacer; podemos sentirnos afectados por la violencia, la pobreza, la desnutrición o una discapacidad pero el verdadero reto es encontrar soluciones, y lo hicimos con este esquema de venta de tarjetas en tiendas de autoservicio. Resultó un programa que funciona muy bien.

 

   Hoy ya no tengo nada que ver con la operación, hay un equipo que se ocupa y trabaja para que siga funcionando. Sin embargo, fue una etapa muy importante en mi vida.

 

México Unido

De estas reflexiones nace México Unido, una fundación cultural que promueve los valores en gente adulta. Valores humanos impregnados de la cultura mexicana. No podemos llamarlos valores mexicanos porque los valores son siempre universales, pero hay valores humanos con más arraigo en una cultura que en otra, como la familia, con un valor universal propio, pero muy mexicano. Somos un país que cree mucho en la familia. La fundación sigue adelante, es la que tiene menos actividad de las que me toca dirigir. De esa surgen otras fundaciones.

 

Lazos 

Nace más o menos hace 25 años, en un país donde la deserción escolar de primaria era brutal. Los niños abandonaban la escuela por falta de recursos económicos. Era más rentable tener al niño pidiendo limosna en un semáforo que en la escuela.

 

   Si el problema es económico, la fundación se encarga de una parte de los útiles escolares, los uniformes y el arreglo del inmueble, pasando de una escuela digna a lo que llamamos escuela óptima. Tenemos un poco más de 15 mil niños becados por un padrino que aporta una cantidad mensual. Lazos es el puente, un enlace entre el padrino y el ahijado. Funciona muy bien.  

Fundación Teletón

¿Cómo inicias Fundación Teletón?

Es un proyecto donde hay mucha gente involucrada desde el inicio. Y cada quien con su propia génesis. Yo tuve mis experiencias. Una, cuando terminé la carrera y me fui a vivir a Santiago de Chile, entre 1987 y 1989, para estudiar un diplomado en la Universidad Católica de Chile, ahí escuché hablar de “La Teletón”, un fenómeno que unía a todo el país culminando en un evento en el Estadio Nacional de Chile con más de 8 mil niños y jóvenes en pro de la discapacidad. ¡Me entusiasmó muchísimo! Un proyecto de Universidad que nace en la época de Pinochet con un país muy fracturado, sin importar la ideología política, religiosa o social. La gente unida por una causa. Un Teletón con más de 33 años de resultados increíbles. Se me metió al corazón el concepto para hacerlo en mi país poniendo todo por el servicio a los niños.

 

   Y la vida se va encargando de llevarte por misteriosos laberintos. Así me encontré un día en el sótano donde vivía una familia muy pobre del Estado de México. Ahí conocí a Margarita, una pequeñita con parálisis cerebral y fruto de una violación. Su madre la consideraba un castigo de la vida, por lo que la tenía encerrada y amarrada a la pata de una silla en el sótano, comiendo aparentemente de un plato que no tenía nada.

 

   Salí de ahí con la sangre que me hervía y la convicción de hacer algo. Las circunstancias me fueron llevando por muchos casos similares. Recuerdo a Pedro, un pequeño de Guanajuato amarrado a un árbol, con una lata que hacía sonar con un palo cuando quería comer. Al cuestionar a los padres, se defendían alegando: “Lo amarramos porque muerde a sus hermanas”. Temas profundos y complicados, de mucho dolor, indignación, rabia e impotencia. De estas experiencias surge el Teletón en México.Una iniciativa para la rehabilitación integral de niños con algún tipo de discapacidad.

 

¿Bajo qué criterios se define el lugar y la especialidad al construir un CRIT?

No es un tema fácil, sobre todo al principio. Aunque teníamos mucha fe en el resultado del evento Teletón como generador de recursos, la causa tenía que ameritarlo.

 

   Se eligió la discapacidad motriz, en términos médicos la neuro-muscular esquelética, que es la más común. La discapacidad está asociada, no se presenta la intelectual sin la física, o la física sin la sensorial; estas tres están generalmente mezcladas. Un niño con síndrome de Down presenta muchos retos motrices.

 

   Nosotros atendemos la deficiencia motriz porque es la que tiene el índice más alto en el país; niños con parálisis cerebral, lesión neuronal, lesión modular, osteogénesis imperfecta, factores genéticos o congénitos y niños accidentados. Encontramos que una discapacidad significa una alternativa, sea genética o por accidente, la consecuencia es la misma en términos de rehabilitación.

 

   Como resultado, hay 22 centros dedicados con especialistas en esa discapacidad. Sin embargo también nos llegaban niños con autismo, cuyas consecuencias son muy similares independientemente de cómo se le califique. Nos dimos cuenta que éramos la mejor opción para niños con autismo, por lo que abrimos nuestro primer centro especializado ubicado en Ecatepec. Ahí tenemos 14 mil niños y hay lista de espera. ¡Es terrible! Duele pensar en esos niños cuyo tiempo y esperanza por una rehabilitación es reducido. Más aún, duele escuchar críticas a esta fundación sin reflexionar en quien verdaderamente va a ser el afectado.

Te hemos oído declarar sobre una campaña de difamación, calumnia y mentira, que ha demeritado y ha hecho mucho daño a la causa.

¡Muchísimo! La difamación, la mentira, el chisme y el comentario superficial. Esos 140 caracteres en un tuit, hacen mucho daño. No hay nada más frágil que hacer una donación, se necesitan muchas razones para convencer por una causa, pero para dejar de hacerlo sólo hace falta una, un solo ruido alrededor. Grupos importantes han destinado recursos para desprestigiar opinando y destruyendo esta obra sin antes jamás haber pisado un CRIT. Se han centrado en dos o tres críticas una de ellas es la evasión fiscal, pero en 20 años no han aportado una sola prueba, porque la fundación ha sido construida con ética y bases morales.

 

   Sin embargo, han continuado con la crítica “duro y dale” todos los años y así todos los días… Otra, es que el Teletón promueve estereotipos de lástima. Me parece increíble e irresponsable este tipo de declaraciones. Si yo hago una publicación en redes sociales, me caen como 300 bots, fantasmas anónimos, cobardes que no dan la cara. Destruir el prestigio es muy fácil pero cuando se habla bien y a favor de algo o alguien, pensamos “aquí hay gato encerrado” y persiste la duda.

 

   Teletón ha logrado sacar a esos niños del anonimato, de ser invisibles, e incluso dejar de ser “estorbos” o “castigos de la vida” al llevarlos a centros donde más allá de una rehabilitación física con aparatos especiales y tecnología en un edificio bien construido, se ocupa en sanar sus corazones, de volverlos niños felices y alegres y que sepan que un país entero los considera importantes. Los CRIT (Centros de Rehabilitación Integral Teletón) son construcciones de primer mundo donde se rehabilitan el cuerpo y el alma.

 

¿Ha perjudicado la imagen de Televisa al Teletón?

Televisa es nuestro benefactor, un gran aliado para esta causa. Sin Televisa esto jamás se hubiera logrado. El Teletón es un programa de televisión y no hay cadena más importante en el país. Ahora bien, Televisa tiene sus propios adversarios, gente y empresas que le apoyan y otros que no. Muy respetable, sin embargo cuando le mandan “proyectiles” no se dan cuenta que no caen en terreno de Televisa, sino en el de la fundación, un terreno muy frágil y susceptible a la crítica porque donar, o no hacerlo, no te convierte en buena ni mala persona, lo que sí nos hace ver es poco inteligentes como sociedad, es tomar una decisión sin información. Esto hace mucho daño a la fundación.

 

En respuesta a la crítica, han implementado la campaña: “Ven, conoce y decide” ¿Cómo ha funcionado?

Iniciamos la campaña el año pasado. En pocas palabras le decimos a la gente “no le creas a la campaña, no le creas a los conductores, no le creas a los artistas; ¡ven! Conoce la obra, cáenos, no pidas cita, ¡te esperamos! Métete hasta la cocina, encuentra una sola gotera, algo que no te guste, y si es así, no dones. Pero si lo que encuentras tiene y te hace sentido, entonces piensa que te necesitamos para que esto siga adelante”.

 

    Llegaron 66 mil personas y el 99.9% salió orgulloso y satisfecho de la obra. Entre las visitas hubo de todo, escépticos, intelectuales del círculo rojo, críticos por naturaleza y difíciles muchas veces. Hay muchos testimonios en la página abierta www.teleton.org. Filósofos, académicos, sociólogos, politólogos, manifiestan sus opiniones. Les hicimos el recorrido y al acabar les pedimos su opinión, su impresión, la que sea, ¡y ahí están los testimonios! Hay críticas específicas que hablan de “no apreciar la labor justamente por estar con Televisa”.

 

   La campaña ha funcionado muy bien con un resultado extraordinario, aunque también con un costo muy grande. El año pasado sacrificamos la meta económica, en lugar de decirle a la gente: “Un peso más que el año pasado”, pedimos una meta de 500 mil personas: “Ven, conoce la obra y luego decide si donas”.

   Confío que este año cosechemos mucho de lo que sembramos. No hay de otra, sin el respaldo de la gente, esta obra no puede seguir.

 

¿Cuántos CRIT hay y cuáles corren peligro?

Son 24. Corre peligro todo el proyecto, porque no son hijos aislados que se mantienen por sí mismos, todos los CRIT son una parte de la familia y la mala economía de uno, afecta la del otro.

 

¿Los centros viven y funcionan solamente gracias a la donación?

Sí. Aunque hay otra parte muy importante: nosotros sabíamos desde el inicio cómo debía ser el diseño de este proyecto. Lo importante no era la construcción de los centros, sino el mantenimiento y la operación. Lo que es para siempre es la construcción, se hace una sola vez y se acabó; la donación es la parte fundamental para que el proyecto viva.

 

   Sin embargo está la otra parte. No buscamos ni pedimos hacer un CRIT en una ciudad específica, es el gobierno de cada estado que nos busca y pide realizar un centro en determinado lugar. De esta manera, la fundación como sociedad mexicana, y en diciembre, cuando se realiza el Teletón, reúne el 100% de los recursos para construir, equipar y operar un centro de primer mundo.

 

   El gobierno de un estado se compromete a donar el terreno y a proporcionar los recursos para mantener el centro. Esto se realiza emitiendo un decreto por parte del Congreso estatal, con peso y presencia jurídica para que el proyecto sea transexenal y se mantenga por 10 años. La fundación es muy exigente porque se protege el dinero de la gente y la salud de los niños.

 

¿Qué sucede cuando hay cambio de gobierno?

¡Tiene que seguir! El convenio es por 10 años. Hacemos un acercamiento para mostrar resultados desde 3 ó 4 años antes de que finalice el compromiso a fin de pedir una renovación. Hay una relación frecuente, casi semanal con los gobiernos estatales para verificar el funcionamiento del programa.

   El gobierno de Durango hizo un convenio por 30 años. Un compromiso que hoy por la mañana (jueves 16 de junio, día que se realizó la entrevista) el actual presidente municipal de Gómez Palacio, dijo que ya no tenía recursos para destinar a la operación del CRIT Durango. Después de haber hecho un compromiso por unanimidad de todos los partidos en el Congreso, en el municipio de Gómez Palacio y de parte del gobierno estatal, estalla la bomba y nos informan. Te soy sincero, nunca habíamos tenido una respuesta negativa, hemos tenido retrasos…

¿Cuál es la excusa que dan?

Pues que hay otras necesidades…

 

¿Cuáles?

Pues pavimentar calles, seguridad…  Yo no dudo que todo eso sea necesario, pero debieron haberlo pensado antes de hacer un compromiso social y firmar un convenio. Desde hace dos años comenzaron los problemas en algunos estados.

   Entre todos construimos y solamente entre todos podemos sacar adelante esta obra.

 

No puedo evitar preguntar por los CRIT de la Península de Yucatán, ¿cuántos hay?, ¿cómo van?

Tenemos CRIT en Mérida, Yucatán y en Cancún, Quintana Roo. En Campeche no tenemos. Funcionan muy bien, pero voy a decir esto tal cual:

   Este es un momento difícil para la fundación, por la irresponsabilidad y ligereza con que han actuado gobiernos como el de Quintana Roo.

 

¿Cómo van los pagos del gobierno de Quintana Roo?

Mal… Hemos solicitado al gobierno saliente del estado, de la manera más atenta y respetuosa, que se ponga al día y que pague lo que está establecido en el convenio. No se construyó un CRIT en Cancún por iniciativa propia, fue a petición del gobierno. Un decreto con valor jurídico autorizado por el Congreso del Estado. Confiamos en que la administración que ahora sale, pueda cumplir el 100% de su compromiso tal y como se ha prometido en ocasiones anteriores; y por supuesto, que la nueva administración pueda darle continuidad a esta obra. Quintana Roo, Veracruz y Michoacán deben el equivalente a más de dos años de operación completa de un CRIT. Chihuahua tiene un adeudo de un año de operación.

Nosotros no retrasamos una rehabilitación, pero evidentemente al no recibir recursos, se afecta la vida de toda la institución llegando a una situación verdaderamente crítica.


¿Se usa como bandera política la construcción de un CRIT?

En algunos casos. Nosotros siempre le bajamos un poco el volumen a este tema porque no es un proyecto del Ejecutivo estatal sino transexenal. El mecanismo que la fundación propone es bastante seguro. Pero siempre está detrás la responsabilidad de quien debe cumplir. En el caso de Yucatán, las cosas han funcionado extraordinariamente bien. Las aportaciones a las que el gobierno se ha comprometido con base en un decreto del Congreso del Estado, se han cumplido cabalmente.

 

¿Cómo ha impactado la reforma fiscal a las donaciones deducibles? ¿Les ha afectado?

No, no ha afectado. Esas afirmaciones son muy teóricas, sonaba muy peligroso porque habían puesto un tope a las donaciones pero la verdad es que no se llega a un tope por lo que no es un motivo por el cual las empresas donen menos recursos. Es más bien una cuestión de voluntad.

 

¿Qué sector social ha sido más influenciado para dejar de donar?

Creo que todos. Tenemos muy bien medida la procedencia de los donativos y te diría que todos. Tal vez un poco más en la clase alta, algo que resulta difícil de creer, porque este sector social tiene más acceso a la información para llenarse de razones y argumentos y conocer la obra, sin embargo la contaminación mental llegó ahí. También está el no querer ver y enfrentar el dolor ajeno, hacerlo a un lado y vivir cómodamente física y emocionalmente. Pensar “Estos niños me agreden y me ofenden porque no son lo que quiero ver”. En efecto, es una realidad desagradable, pero existe y está llena de riqueza humana y de valores. Es una realidad en discapacidad, en cáncer, en autismo y en otras 50 mil causas más.

 

¿Qué sientes como responsable de esta fundación? ¿Frustración, impotencia, dolor, rabia?

Siento impotencia. Hemos hecho hasta lo imposible por tratar de contagiar a los gobiernos con una visión responsable por un compromiso hacia los niños. Me da tristeza e impotencia porque hay mucho amor de muchos millones de mexicanos en esta obra y miles de niños que lo necesitan, y mucho. Y sus vidas están de por medio. Por ese lado es impotencia, tristeza, decepción y frustración, sin duda.

 

   Hemos dicho abiertamente que gracias al compromiso de los gobiernos se iba a construir un CRIT en tal y cual estado, y abiertamente hoy digo ¡No están cumpliendo!, que hoy hay muchísima irresponsabilidad ante el compromiso adquirido. Son 33 mil niños que atendemos ¿Qué pasaría si se fueran a la calle? ¿Quién los atendería? ¿Cuáles serían sus opciones? No es exagerado pensar en volver al niño amarrado a un árbol. Una familia que hoy paga una tanda de 10 terapias a 15 pesos, tendría que pagar 300 pesos por una sola terapia. Ciertamente ese niño no va a recibir terapia. Esos son nuestros niños mexicanos. Para mí, es la población más importante que tiene este país, son los que más han luchado y a lo largo de todos estos años, los que mejor ejemplo nos han dado.

 

    Entonces, ¡claro que duele! Pero no es un dolor que paraliza, al contrario, estamos trabajando más que nunca haciendo consciente a la sociedad de este reto que tenemos, del potencial tan grande que hay en nuestras manos cuando aportamos, cuando nos unimos, porque son centros que se han construido en 24 horas, el tiempo de un Teletón.

 

   Todos juntos hicimos un hospital de cáncer en Querétaro que es probablemente uno de los 5 mejores hospitales de cáncer en el mundo, donde se salvan vidas, ya no es solamente un niño que mejora su marcha o el habla, ¡ya se salvan vidas! De este tamaño es la labor que unidos logramos en una sola colecta del Teletón. Parece magia, pero no es magia, es amor. La magia siempre es engañosa, el amor es uno más uno, y así juntos hemos construido 24 centros Teletón en nuestro país.

 

Entonces, ¿el lema y el reto es volver a creer en la donación y sensibilizar a la gente para recuperar la confianza?

Es creer, no a partir de una fe ciega, sino con base en los hechos y en la información real. Cuando hicimos el primer Teletón en 1997 nos paramos enfrente de todo el país a prometer que si llegábamos a la meta, haríamos un gran centro, y la gente nos creyó. ¡Eso sí es tener fe ciega!

  

   Ahora les pedimos que donen y crean porque hay 24 obras en menos de 20 años que funcionan y lo hacen muy bien. Ahí están las razones y los argumentos para donar.

  

   Les pedimos que no se dejen enfriar el corazón y la fe. Que no decidan sin información o por argumentos de gente que critica una obra por su propia agenda personal. Eso no nos hace inteligentes como sociedad y en cambio nos hace débiles.

Galeria

¿Consideras que utilizar la imagen de un niño con discapacidad para sensibilizar y captar la atención de un donador se ha vuelto parte de la escenografía?

Con el primer Teletón, México conoció y se cimbró ante estas imágenes. Un niño que debería estar en un columpio en vez de una silla de ruedas, ¡claro que te cimbra! Nosotros pretendemos una visión de cultura social mucho más moderna. Lograr que forme parte de la población ese porcentaje que no puede ni debe estar relegado, ni en sótanos y mucho menos amarrados, ¡y lo logramos! Sin embargo, lo que ha pasado con el tiempo es que esas imágenes se han vuelto parte del paisaje dejando de conmover y de sensibilizar; y comenzaron las críticas, además de las antes mencionadas, que “…el Teletón usa a los niños para aprovecharse y explotar emocionalmente a la sociedad” ¡Aquí nadie se ha aprovechado! Nos hemos puesto de rodillas al servicio de esos niños trabajando todos los días para construirles el mejor esquema de vida y de esperanza. Servir es lo contrario de usar.

 

¿Cómo han combatido esta campaña? ¿Cómo esperas lograrlo?

No tenemos más argumentos que la verdad. No hay ni existe una estrategia de comunicación después de 20 años. Hemos tratado de comunicarnos, de enviar mensajes de todo tipo; la propuesta es la misma desde el primer día: Conoce un centro, una obra y decide. Esta campaña se va a mantener permanentemente los 365 días del año, para que la gente con su cabeza, sus ojos y su corazón, tome la decisión que quiera.

 

¿Tienes alguna experiencia que quieras contarnos que te haya tocado el corazón de manera especial?

Sí, precisamente acabo de estar en Querétaro donde tenemos un presupuesto para atacar el cáncer infantil. Un millón y medio de pesos por niño. Es un presupuesto alto, pero es lo que se necesita para ganarle la batalla al cáncer. Recorriendo el hospital me topé con una pequeñita de 12 ó 13 años de Tabasco. La doctora me dijo que llevábamos 6 millones de pesos invertidos en esa niña, acusando de alguna manera el hecho de que hubiéramos ya gastado seis veces más de lo presupuestado. Esta niña ya se hubiese muerto en cualquier otro lugar. Nosotros no ponemos límite a sus necesidades. Esta niña está viva, tiene una esperanza y tal vez mañana esté casada y tenga hijos.

 

   Un poco antes estuve en Guadalajara. Ahí llegó una mamá de 17 años con su hija en brazos y me dijo: “¡Qué suerte señor Landeros, hoy es mi primer día en el CRIT!”  

 

    Para muchos niños hoy es su primer día, no importa cuánto hemos hecho antes, sino los Teletón que podamos hacer hoy nuevamente. No podemos frenar este programa que ha logrado éxito y continuidad por 20 años. Nos vamos a volver parte de esas historias que nos llenan de orgullo. Yo creo, en mi gente y en mi tierra. Tenemos un país maravilloso que no merece enfriar su mente y su corazón.

 

¿Algo que quieras agregar?

Pues, agradecerte mucho, y a PenínsulaTres, la oportunidad de poder contarle a la gente el milagro que la sociedad ha hecho posible.

Galeria

   El mensaje es claro. Esperemos que la gente lo lea, lo escuche y se sensibilice con esta entrevista.

 

   Muchas gracias a Fernando Landeros por compartir con PenínsulaTres sus experiencias en esta labor tan hermosa que ha emprendido a lo largo de su vida y permitirnos transmitir la deuda que tenemos como sociedad con los menos favorecidos.

Galeria

23.1% de personas con discapacidad en México en edad de acudir, no van a la escuela*

 

7.2 millones de mexicanos reportaron tener alguna discapacidad en 2014

 

6 % de personas en México viven con una discapacidad

 

*Datos del INEGI a propósito del “Día Internacional de las Personas con Discapacidad” el 3 de diciembre de 2015