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Peninsula 3
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Por José Cortazar Navarrete I 14/11/17 I

Península I

Campeche

— Ciudad del siglo XXI

 Definitivamente hay un antes y un después para una ciudad que ya celebra 477 años de existencia. Mucho antes de que la colonia Campeche de Salamanca fuera fundada en 1540, el lugar fue un señorío maya con un líder, llamado Ah-kim-Pech. Hoy, en pleno siglo XXI, con un renovado rostro y un brío impetuoso, San Francisco de Campeche es una ciudad pujante y moderna.


     Para conocer esta ciudad y este estado hay que ser paciente y riguroso, no es posible caminar de prisa y perderse los detalles. En Campeche hay mucha historia y cultura.

    Los campechanos disfrutan de una buena mesa compartiendo las historias y leyendas que cuentan sus ciudades, barrios y sitios arqueológicos.


    En Campeche, el caló es distinto, la solera está en la sabiduría  del lugar, y el habitante campechano es presumido de su sapiencia y abolengo. La ciudad está cuidada y arreglada, por eso se disfruta caminar por sus calles y rincones,  y recorrer el casco histórico que ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad.


   Para conocer Campeche hace falta tiempo. Disfrutar de la calidad humana de un campechano es recibir atención, calidez y buen trato. 


    Pero retomemos los hechos históricos. La Villa de Salamanca de Campeche fue fundada por Francisco de Montejo “El Mozo”, el 4 de octubre de 1540. Previamente, el territorio y el litoral de la costa sur de la península de Yucatán había sido un gran señorío, prueba inequívoca de esta afirmación son las ciudades prehispánicas de Edzná y Calakmul, Jaina, Xpuhil, Chicanná, Chiná, por señalar algunas nada más. 


   De ahí que la fuerte presencia cultural fue importante para el valor de este territorio y la necesidad de su dominio por los conquistadores españoles en los siglos XV, XVI y XVII. Campeche fue el puerto más importante de la península por casi 200 años, por ello cuenta con gran tradición marítima. Al ser un punto donde se concentraban mercancías y recursos, fue un sitio codiciado por los piratas, por lo que fue fortificada y cercada con murallas para su protección en los siglos XVI y XVII.


   Campeche fue de esta manera una ciudad con una vida propia y con una fuerte capacidad económica, social y cultural, en donde se mezclaron además de las sangres maya e ibérica, la de grupos africanos y asiáticos. Sus recursos marinos y la abundante selva del trópico marcaron un sitio especial para esta ciudad y sus comarcas, ya que desde Campeche se iniciaron las exportaciones a Europa del palo de tinte, lo que transformó la moda en ese continente.


    La vocación comercial es de más de cuatro siglos. Según datos de la Enciclopedia Yucatanense, la fuerte presencia de viajeros al puerto de Campeche a partir del siglo XVI, obligó a establecer los primeros mesones, casas de huéspedes, casas para viajeros y de alguna manera los primeros hoteles; es decir, esto indica  que la tradición hotelera en esta ciudad data de cuatro siglos.

 

   Al ser un puerto dinámico y con gran capacidad para almacenamiento de mercancías que surtían a Mérida, Villahermosa, Valladolid y otras ciudades de la zona peninsular en proceso de formación y crecimiento, Campeche pudo consolidar una sociedad de comerciantes e intelectuales;  por ello es también la cuna de importantes pensadores y próceres nacionales.


    Se podría afirmar de esta manera, que Veracruz y Campeche son las ciudades pioneras del turismo en México, claro está, cuando aún no se conocía con este nombre esta actividad económica como ahora la llamamos. Actualmente, Campeche es una ciudad que se forja con gran vitalidad y dinamismo, que refuerza su capacidad productiva en el turismo.


    A su vez, rico en tradiciones, en valores muy particulares incluso para los propios peninsulares, el estado de Campeche toma paulatinamente el rostro de una entidad con impulso propio y con gran tesón por encauzar sus anhelos hacia la consecución de un futuro promisorio.

 

   Y a la ciudad de Campeche se le conoce de varias maneras: “la ciudad de las murallas”, “la ciudad de los pregoneros”, entre otras, y son estos modos de nombrarla producto de su tiempo y del desarrollo de su gente.


    Todo tiene un porqué en Campeche, indica un amigo campechano: Aquí valoramos el tiempo, disfrutamos de una buena calidad de vida, compartimos valores tradicionales de las familias campechanas, desde la tradicional Lotería Campechana, hasta los momentos de esparcimiento y rituales de nuestros barrios: en las mañanas en el mercado, en la tarde “a tomar el fresco”, en las noches a “caminar el malecón”. 

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